Revisado médicamente por el Dr. Ludger HannekenDirector Médico · Smart Dry Eyes

Cuando pensamos en ojos secos, solemos imaginar una falta de lágrimas. Pero en muchos casos el problema es otro: las glándulas que producen la parte grasa de la lágrima —las de Meibomio— funcionan peor de lo que deberían. Es la disfunción de las glándulas de Meibomio (DGM), y muchas personas conviven con ella durante años sin saberlo. Aquí le explicamos qué es, cómo se evalúa y cómo se trata.
DGM: un factor frecuente en el ojo seco evaporativo
La DGM influye a menudo en el ojo seco, sobre todo cuando la lágrima se evapora demasiado deprisa. Muchas personas nunca han oído este nombre y, durante años, lo confunden con cansancio u ojos sensibles. La buena noticia es que, una vez identificada, se puede tratar y mantener a raya con los cuidados adecuados.
Qué hacen las glándulas de meibomio
A lo largo del borde de cada párpado hay decenas de diminutas glándulas de Meibomio. Cada vez que parpadea, liberan una fina película de aceite sobre la superficie de sus lágrimas. Ese aceite es lo que impide que sus lágrimas se evaporen entre parpadeos – es el «sello» que mantiene cómodo el ojo. Sin aceite, no hay «sello», y la superficie se seca por muchas lágrimas que produzca.
Qué sale mal
La DGM puede desarrollarse de forma progresiva y no siempre sigue la misma secuencia. Con frecuencia intervienen varios de estos cambios:
- La secreción puede volverse más espesa y perder fluidez.
- Las aberturas de las glándulas pueden obstruirse, de modo que llega menos aceite a la película lagrimal.
- Las lágrimas pueden evaporarse con mayor rapidez y la superficie se reseca.
- Con el tiempo, algunas glándulas pueden sufrir cambios estructurales; por eso conviene valorar los síntomas persistentes y no demorar la evaluación.
Señales de DGM
Suele anunciarse con un grupo conocido de síntomas:
- Ardor, arenilla y ojos cansados, peores al anochecer.
- Bordes de los párpados con costras o algo hinchados.
- Ojos llorosos que nunca se sienten aliviados.
- Visión borrosa que se aclara al parpadear.
Qué lo empeora
Hay múltiples razones que pueden llevar a las glándulas hacia la DGM como por ejemplo: la edad y los cambios hormonales como la menopausia, muchas horas ante pantallas con menos parpadeo, el uso de lentes de contacto y los ambientes secos, con aire acondicionado o calefacción. Ninguna causa la DGM por sí sola, pero juntas la hacen más probable y más difícil de quitar.
Cómo trata la DGM Smart Dry Eyes
Realizamos una exploración de sus glándulas de Meibomio (una prueba llamada meibografía) para ver cómo están y hasta qué punto han cambiado. Esa imagen muestra la forma de las glándulas, pero por sí sola no dice cuántas «funcionan» ni basta para el diagnóstico (consenso internacional sobre DGM). Según lo que encontremos, el tratamiento puede incluir calor controlado, limpieza de los párpados, vaciado de las glándulas en la consulta u otros procedimientos, junto con una rutina sencilla en casa. La idea es tratar lo que está causando sus molestias; la mejoría y su duración varían.
Preguntas frecuentes
¿La disfunción de las glándulas de Meibomio tiene cura?
La DGM suele ser un problema que se controla más que curarse. Los daños más avanzados no siempre se recuperan, pero en muchos casos se puede mejorar el funcionamiento de las glándulas que quedan. Cuanto antes se valore, mejor.
¿Cómo sé si mis glándulas de Meibomio están afectadas?
Para saberlo se miran el borde de los párpados y la lágrima y, si hace falta, se hace la meibografía. Ninguna prueba por sí sola confirma el diagnóstico.
¿Puedo hacer algo en casa?
Las compresas calientes y la higiene palpebral pueden ayudar cuando existe DGM o blefaritis, aunque conviene confirmar antes que son adecuadas para su caso. En obstrucciones más marcadas pueden necesitarse procedimientos profesionales.
¿Cree que la DGM está detrás de su ojo seco?
Una evaluación de sus glándulas de Meibomio permite confirmarlo y plantear el tratamiento adecuado para su caso.
¿Prefiere una visita presencial? Encuentre su clínica Smart Dry Eyes más cercana en Alemania, Suiza, Andorra o México.
Nota: Este artículo tiene carácter informativo general y no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento médico. Si las molestias persisten o son intensas, consulte a un oftalmólogo.



